Saturday, June 11, 2016

Brexit: La diferencia entre libertad y seguridad.


El viejo símil que compara a las futuras generaciones con una almáciga, es decir, con un suelo en que se siembran las semillas para que, una vez brotadas y florecidas se trasladen a otros lugares a fin de suplantar los árboles vencidos por los años, que no pierde un ápice de lozanía con el tiempo que pasa y se renueva.

Las actuales circunstancias que hoy afecta al Reino Unido con relación al referéndum para continuar o no en la Unión Europea no pierden valor en esa significativa metáfora.  Hoy existe una trémula e insoslayable diferencia entre gobernados y gobernantes con relación a este elemento que encierra más que una simple concepción.

 Los anhelos y deseos contradictorios que se manifiestan en el seno de la sociedad inglesa son un afán de obtener un sentido de pertenencia en el núcleo de un grupo aparejado de un deseo de distinguirse de las masas, en este caso  la Unión Europea,  no es más que el dilema entre el sueño de independencia y el sueño de pertenecer o más bien es la demanda por la autonomía y el deseo de ser como los demás.

Todas esas contradicciones es el epítome en que se reduce el conflicto en la necesidad de darse la mano en un anhelo de seguridad y la necesidad de soltarse en un anhelo de libertad.   Si lo vemos desde otra perspectiva es el miedo a ser diferentes contra el miedo de perder la individualidad.

Tal como existe en toda relación, la seguridad y la libertad no pueden existir una sin la otra, pero su coexistencia no es fácil.  La seguridad sin libertad equivale al aislamiento y la libertad sin seguridad incita una incertidumbre crónica que amenaza con tambalear los cimientos en que descansa la sociedad.  En fin, una depende de la otra pero al mismo tiempo se excluyen mutuamente.

Cualquier tentativa para lograr un equilibrio o armonía entre esos valores suele ser incompleta, insuficientemente satisfactoria, demasiado inestable y frágil como para brindar un aura de certidumbre.  De ahí, que los intentos de conciliación nunca logren  el objetivo tan tenazmente buscado.  La cohabitación de la seguridad con la libertad nunca dejará de ser tempestuosa y sumamente tensa-carpe  díem- para que el Reino Unido deje de  lado la ambigüedad sobre el futuro de las semillas que vienen de la almáciga y que entiendan que por encima del triple poder, económico, militar y político, al otro lado de la baranda existe un poder más fuerte que el de la posesión de riquezas y armas: el poder de la desesperación.
Ojalá que este referéndum y sus conclusiones sobre el futuro del Brexit difunda sus conclusiones para que alcance a sus genuinos beneficiarios y destinatarios:  El pueblo inglés.

No comments:

Post a Comment