Tuesday, November 24, 2015

Cambio Climático y Cómo afecta a la República Dominicana?

Las grandes potencias del mundo en su afán por convertir sus naciones en países industrializados, crean fábricas, industrias y transportes que emiten gases (principalmente dióxido de carbono) que se acumulan en la atmosfera. Estas emisiones de gases van corroyendo la capa de ozono lo que provoca que los rayos solares atraviesen más fácilmente la atmosfera y peguen más fuertemente al planeta. Pero al mismo tiempo, impide que las radiaciones infrarrojas que produce el planeta salgan al espacio. Es decir, convierten al planeta en una especie de olla a presión con todos nosotros adentro.

Que consecuencia trae esto para el planeta incluyendo a la República Dominicana?

Esto provoca un incremento de fenómenos naturales que por su intensidad, al producirse fuera de tiempo y de espacio se convierten en catastróficos. Cuando los científicos empezaron a estudiar este problema, la distorsión climatológica más conocida era el “Fenómeno del Niño.” Este fenómeno caracterizado por lluvias intensas se producían en aguas de superficies cálidas ubicadas en el océano pacifico principalmente frente a las costas de Perú y Ecuador. Se le dio este nombre porque este fenómeno se producía regularmente en la época de navidad. Pero resulta, que ahora el “Fenómeno del Niño” se replica en cualquier época del año y distintos lugares del planeta dejando de ser su preferido la línea ecuatorial.

De esto se desprende que en la República Dominicana, se sucedan fenómenos climatológicos extraños a los cuales no estábamos acostumbrados. De periodo de intensas sequias pasamos a periodos de intensas lluvias que destruyen nuestras infraestructura (carreteras, puentes, deslizamientos de tierra, desbordamiento de ríos etc...) afectando de manera negativa la economía del país. Recientemente, corría en las redes sociales (muchas veces en forma jocosa) el incremento del precio del plátano como paradoja a que vivimos en una isla bananera. Si bien es cierto que la cadena de comercialización de los productos agrícolas aumenta el precio final de los productos, no es menos cierto que la sequia y las inundaciones destruyen las plantaciones sin que los agricultores puedan predecir (como lo hacían antes) cuando es el tiempo de sembrar y por ende de cosechar. Como consecuencia, nos vienen periodos de escasez de estos productos que disparan el precio de la canasta familiar. Como resultado, los gobiernos tienen que autorizar importaciones puntuales de los productos que escasean para de esta forma apalear la demanda y bajar los precios de los alimentos. Pero estas importaciones hay que pagarlas con divisas, que tampoco nos sobran, provocando esto que se tenga que realizar ajustes en la política monetaria del país por situaciones imposibles de planificar. Fíjense donde termina el asunto que comenzó con una simple lluvia. Nuestro país es eminente agrícola donde muchos dominicanos viven del producto de la tierra, sin embargo, parece que el daño que se la ha hecho al medio ambiente ya es irreversible.

Por otro lado, tenemos a las grandes multinacionales que depredan los pulmones naturales del planeta como es la selva del Amazonas, solo movidos por el afán de lucro y objetivos mercuriales.
Pero que podemos nosotros hacer como país vulnerable para apalear este problema originado principalmente por las países industrializados?

Pues bien, pongamos nuestro grano de arena cuidando nuestros bosques, evitando la deforestación, eliminando la extracción de material de las orillas de los ríos, reforestemos las zonas acuíferas en que se originan los ríos y sus afluentes, no lancemos materiales no biodegradables en nuestros mares, limpiemos nuestras costas de la basura, construyamos presas para de esta forma poder tener agua suficiente para regar la tierra en tiempos de sequia. Protejamos nuestros parques nacionales, aprovecho la ocasión para felicitar a los tribunales del país que evacuaron sentencias desconociendo los títulos de Bahía De Las Águilas. Cuidemos el Lago Enriquillo y con ello las especies en peligro de extinción que habitan en éste. Cuidemos la zona de los Haitises de la depredación humana, donde Dios nos ha dado la gracia de tener una geografía única de admirar y difícil de encontrar en otras naciones. Es imperativo que nuestras calles y avenidas dejen de ser el escenario de ese pandemonio de atascos que se originan en las “mal llamadas” horas picos, en vista de que ya no sabemos cuáles son las buenas.

Consigna Patriótica.

La próxima semana se celebrará en París “La Cumbre Del Clima” por lo que hago un llamado a los representantes de nuestro servicio exterior, que como país vulnerable a las consecuencias del calentamiento global, que tengamos una presencia en este fórum internacional y presentemos una posición firme ante las grandes potencias diciéndoles: “Que la tierra, es anterior al hombre; que es un don de Dios y que todo aquel que atenta contra ella, está cometiendo un crimen contra la raza humana y contra Dios mismo”.

No comments:

Post a Comment