En el periodo del Presidente Hipólito Mejía, La Republica Dominicana
fue firmante de un acuerdo de libre comercio con los Estados Unidos por
sus siglas en ingles (DR-CAFTA). En aquel entonces con dicho “logro”
el optimismo copaba las mentes de los principales empresarios del país
(especialmente los de zonas francas) porque la República Dominicana
podría exportar hacia los Estados Unidos sus bienes y servicios libres
de impuestos. En reciprocidad y de la misma manera, los Estados Unidos
podrían exportar los mismos hacia la Republica Dominicana bajo
condiciones similares.
Sin embargo, tras largas rondas de
negociación con cada uno de los sectores exportadores, dicho optimismo
por parte de los empresarios dominicanos se fue extinguiendo al
rubricarse el Acuerdo. Mientras los Estados Unidos tenían la potestad
de introducir a nuestro país sus mercaderías libres de impuestos, la
Republica Dominicana debería esperar a que se realizara un desmonte
gradual de la barrera proteccionista que tenia la nación dueña de
América que enarbolaba el libre comercio y la globalización como
estandarte de una nación desarrollada. Este desmonte seria de larga
espera y cuidadosamente estudiado en cada uno de los rubros de
exportación que enviara la Republica Dominicana hacia los Estados
Unidos.
Evidentemente, se había arribado a un acuerdo leonino y
oneroso para nuestro país que hacía que Milton Friedman se revolcara en
su tumba junto a su teoría del libre mercado. El autor de la teoría del
laissez faire (dejar hacer y dejar pasar) proclamaba que el libre
mercado era el motor de desarrollo que originaba las riquezas y que
éstas tenían que ser impulsadas por el sector privado minimizando el rol
del Estado. Al mismo tiempo, que Milton Friedman lloraba desde su
tumba, John Maynard Keynes se reía desde la de él ya que su pensamiento
económico promulgaba que el sistema capitalista no brindaba el pleno
empleo ni el equilibrio de los factores productivos y que era el Estado
el llamado a producir las políticas de “shock” a través del gasto
público y que éste era el responsable de crear una demanda agregada en
la economía que estimulara la producción.
Mientras tanto China
escuchaba y callaba. Tomaba de una y otra teoría la que le convenía y
creó un hibrido de la teoría de Friedman y Keynes con la prudencia que
caracteriza a los orientales es decir ni irse a un extremo ni al otro.
Sin darle una verdad de carácter absoluto a ninguna de las dos
corrientes del pensamiento económico.
De esta forma, empezaron a
implementar sus políticas económicas y China se convirtió en el gran
Coloso Asiático. No fue hasta que el Presidente Demócrata Barack Obama
llegó a la Casa Blanca que dio un giro al tema, al darse cuenta que el
poderío hegemónico que detentaba los Estados Unidos en la economía
mundial se había desplazado hacia Asia. Lo primero que hizo fue tratar
de imponerle a China abandonar el régimen de tipo de cambio fijo por un
tipo de cambio variable. Con esto, los Estados Unidos buscaban que
China revaluara el Remimbi o Yuan (moneda china) para que las
exportaciones chinas resultaran relativamente más costosas y así Estados
Unidos poder competir en precio con el dueño de la Gran Muralla. Ni
pensarlo, dijeron los chinos y al momento respondieron la soberanía
económica de nuestro país solo nos compete a nosotros decidirla.
Dado que los chinos le hicieron caso omiso a las pretensiones de Obama y
al descartarse la imposición militar de parte de los Estados Unidos, ya
que se enfrentarían a un peso pesado, solo de manera de información les
menciono que China le comprara este año a Rusia la módica cantidad de
US$50 billones de dólares en aviones de combate Su-35
.
Dada
esta situación, al Presidente Obama solo le resta el camino del
multilateralismo, los acuerdos internacionales y la diplomacia para
poder lidiar con China.
Que es el TPP?
Es la Asociación
Transpacífica por sus siglas en ingles (TPP) es el mayor tratado de
libre comercio en décadas. La primera vez que se tuvo información sobre
este tratado fue con la filtración de los documentos de Wikileaks. Es
un tratado que se ha manejado muy herméticamente y en secreto que tras 5
años de negociaciones se firmó el pasado lunes. En principio, el
tratado se vende como un acuerdo para reducir las barreras al comercio y
la inversión, sin embargo, no hay que ser un erudito ni muy sagaz para
darse cuenta que Estados Unidos con esto lo que busca es volver a
consolidar su hegemonía como una potencia económica ante el avance de
China. Este tratado lo firmaron EE UU, Canadá, México, Perú, Chile,
Australia, Nueva Zelanda, Japón, Vietnam, Malasia, Singapur y Brunei
bajo el alegato que es muy importante para la seguridad nacional.
Pero este es un acuerdo que no solamente va a reglamentar en lo
adelante temas comercio internacional, sino que también reglamentará
temas como la propiedad intelectual de las multinacionales, suplidores
de internet, la industria automotriz, la industria textil, servicios
financieros, medios de comunicación, la venta de medicamentos genéricos y
de tecnología entre otros que según los críticos erosionaran la
soberanía nacional de los países.
Pero con la consolidación de este tratado que le pudiera pasar a la República Dominicana?
Solo de manera de ejemplo les voy a presentar los siguientes casos:
A) Por consecuencia, subirán los precios de los medicamentos en el
país, al legitimizar sus patentes las grandes multinacionales médicas se
prohibirá la venta de los medicamentos genéricos. Aumentando con esto
la cantidad de muertes por enfermedades de personas que no tienen la
capacidad adquisitiva de comprar las medicinas de marca.
B) Si
usted es un exportador hacia los Estados Unidos y la materia prima que
usted compra la fabrican en un país no consignatario del Acuerdo (Por
ejemplo: China), sus productos deberán pagar impuestos. Si por el
contrario, un competidor suyo que exporta el mismo producto terminado
hacia los Estados Unidos pero compra la materia prima en un país
consignatario podrá exportar el mismo producto hacia los Estados Unidos
sin pagar impuestos. Esto incluye la procedencia de la fabricación del
abono, pesticidas y aditivos que usted utiliza para la exportación de
productos agrícolas.
C) Si al producirse diferencias entre los
inversionistas extranjeros y los estados nacionales, las mismas no
serían dilucidadas por los tribunales del país sino a nivel
internacional. De manera de ejemplo, el dirimir alguna diferencia con
la Barrick Gold u Odebretch, en los tribunales del país no habría nada
que buscar porque los inversionistas extranjeros adquieren nuevos
derechos para demandar a los gobiernos nacionales en arbitraje privado.
D) Sobre el uso del internet, buscarían convertir a los
proveedores de acceso al internet en los responsables de censurar
contenidos unilateralmente. Además buscan endurecer las sanciones a las
infracciones del derecho de autor, penalizándolas con multas,
desconexión de internet y hasta la cárcel. Practicas hoy comunes como
enviarle un video a un amigo, podrían desaparecer cambiando por completo
el modo en que el internet se ha convertido en una herramienta vital
para nuestras vidas. Pero también, se obstaculizará los datos al
conocimiento y la cultura. Con el TPP y su nuevo “derecho a
importación” será imposible traer productos de otro país o comprarlos en
alguna plataforma online, ya que estas operaciones requerirían de la
autorización del titular de los derechos de autor. De esto aprobarse,
las compañías de courriers locales van a tener que buscarse otro
negocio.
El Embajador James Brewster dijo ayer ante el pleno de
la Cámara Americana De Comercio que aunque la balanza comercial entre
los Estados Unidos y la República Dominicana luce desproporcionada, pero
que el aumento del comercio muchas veces constituye la clave para la
generación de oportunidades en el país importador también. Desde mis
años mozos cuando estudié economía, entendía que la balanza comercial de
una nación media la relación entre los bienes y servicios que se
exportaban contra los que se importaban y que si esta resultaba negativa
significaba que el país estaba comprando mas bienes y servicios en el
exterior que los que vendía. Como resultado, tenía un déficit
comercial con relación al otro país y que la única forma para cubrir
esta brecha negativa entre exportaciones e importaciones era mediante el
endeudamiento externo. La verdad es que no entiendo cómo nos ayuda
esa relación.
A mis lectores solo quiero decirle que no se
desanimen, ya que este Acuerdo aun no ha sido aprobado por el Congreso
de Los Estados Unidos y que dentro del mismo Congreso Norteamericano
cuenta con la antipatía de muchos pero además y lo más importante es
recordarles que somos un pueblo que estamos decididos a ir a las
batallas que tengamos que librar para salvarnos o para subsistir y para
eso enarbolamos la frase de Juan Sánchez Ramírez cuando selló la
victoria de Palo Hincado: “Pena de la vida al tambor que toque
retirada”.

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