Monday, December 21, 2015

Elecciones en España.


Solo de  manera didáctica,  explico a mis lectores, como se logra en España  la elección del  Presidente del Gobierno ya que no se realiza directamente por los electores, sino que se realiza de forma indirecta por el poder legislativo, representado en el Congreso de los Diputados.  España tiene un régimen parlamentario.   La elección se produce después de las votaciones generales que en el caso que nos ocupa fueron ayer.   El rey previa consulta con los grupos políticos que alcanzaron una representación en el parlamento, presenta un candidato a la presidencia del gobierno, el cual regularmente es el candidato del partido o grupo político  que mayores diputados haya obtenido.  Este candidato solamente es ratificado por el rey, si  alcanza la mayoría absoluta (es decir la mitad mas uno) en la confianza otorgada por el Congreso de los Diputados.  Si esto no se logra, en 48 horas se realiza una nueva votación pero esta vez será ratificado como presidente aquel que gane por mayoría simple (es decir el que más votos obtenga) en la confianza otorgada por la autoridad parlamentaria.

Los resultados de ayer fueron los siguientes:  El Partido Popular (PP) -el cual dirige el Gobierno-: 123 diputados, el Partido Social Obrero Español (PSOE):  90 diputados, Partido Podémos:  69 diputados, Partido Ciudadanos:  40 diputados más otro grupo de 6 partidos que entre todos suman 28 diputados para un total de 350 escaños.   En pocas palabras, ninguno de los partidos obtuvo la mayoría absoluta  por sí mismo para tener un presidente del Gobierno.  Para obtener la mayoría absoluta se necesitaba ganar 176 diputados.  Bienvenida España  a transitar por la política tuti-frutti, que de una boleta bipartidista pasará a tener un escenario con más colores que un arcoíris.   A eso le  llama “pluralismo democrático”.

Cual es el problema?

El PP quien tiene como candidato a Mariano Rajoy (actual presidente del Gobierno) a pesar de haber ganado las elecciones, no tiene asegurado los votos para gobernar.   Por lo tanto, será el presidente del Gobierno aquel que sea más diestro y raposo en el manejo de ideologías políticas que en el manejo aritmético para saber dónde buscar votos para sumar fuera de su partido.  La campaña  estuvo minada de palabras que lejos de ser el leve y sugestivo pretexto para dar brillante cuerpo a las ideas libres se convirtió en un duelo de habladores, garrulos, farragosos que dejan heridas sin cicatrizar.  Antes de las elecciones y al presenciar los debates quedamos todos intóxicados con el narcótico de las palabras que se usaron.  Las diferencias parecen insalvables entre los principales actores de esta tragicomedia.  De no llegar a un acuerdo las distintas fuerzas políticas para escoger un presidente de gobierno se llamaran a nuevas elecciones el próximo 26 de junio.

El pueblo español envía un mensaje a sus políticos.
1.  Los españoles les dijeron a sus políticos que la economía  debe estar al servicio del hombre, no el hombre al servicio de la economía.  

2.  Que quieren en su pueblo progreso, bienestar, porque son factores, condiciones (no causas) para crear un clima propicio al florecimiento de la libertad, al desarrollo de la perfección humana y a la expansión y crecimiento de todas esas virtudes sin las cuales la vida no vale la pena de ser vivida.

3.  Les recordaron que no son cosas sino personas.  Que no son rebaños sino hombres. 

4.  Le preguntaron si España es un país soberano o lo gobierna Bruselas. 

5.  Les dijeron que no puede haber camino hacia la prosperidad cuando solo las clases superiores se benefician de la elevación de la renta nacional, mientras la mayoría está estancada en su misérrimo modo de vivir o se encuentra en franca regresión.  Que no se trata simplemente de un problema de las jubilaciones o sobre la locura Catalana, (que va contra el principio de la indisoluble unidad de la nación española) sino más bien, de dar el paso para que un pueblo y para que los grupos que lo integran, desde una fase menos humana, pasen a una fase más humana, al ritmo más rápido posible, con el coste menos elevado posible, teniendo en cuenta la solidaridad entre las distintas comunidades autónomas. 

Solo al final el que lo entienda: “Será el próximo presidente del Gobierno español”.

No comments:

Post a Comment